Itinerario completo
Itinerario completo
Perú es uno de esos destinos que llevas tiempo soñando antes incluso de pisarlo. Machu Picchu, los Andes, desiertos, llamas caminando entre montañas y una cultura fascinante que mezcla historia, naturaleza y gastronomía como pocos países del mundo.
Pero organizar un viaje a Perú en 10 días puede parecer complicado. Las distancias son grandes, hay muchísimos lugares increíbles y es fácil sentirse un poco perdido al intentar encajarlo todo en un itinerario lógico.
Por eso en este artículo te cuento cómo fue nuestra ruta de 10 días por Perú, con todas las paradas que hicimos, consejos prácticos, cómo moverse entre ciudades y qué lugares merece realmente la pena incluir en un viaje corto.
Es exactamente el itinerario que hicimos nosotros, optimizado para aprovechar el tiempo al máximo.
Comenzamos con los preparativos esenciales que debes tener en cuenta para organizar tu viaje a Perú.
Perú es un país enorme y con muchísimas cosas que ver, por lo que el tiempo que necesites dependerá mucho de las zonas que quieras visitar.
Si tu idea es centrarse únicamente en Cusco y Machu Picchu, lo mínimo recomendable serían 7 días. Con ese tiempo puedes conocer la ciudad, hacer alguna excursión cercana y visitar Machu Picchu sin demasiadas prisas.
Ahora bien, si quieres añadir otras zonas interesantes del país, como el desierto de Paracas, el oasis de Huacachina o la capital, Lima, lo ideal es contar con al menos 10 días, que fue justo el tiempo que tuvimos nosotros para esta ruta.
Si prefieres viajar con más calma y disfrutar de cada lugar sin ir tan justo de tiempo, mi recomendación sería entre 12 y 15 días. Con ese margen podrás añadir otros destinos como el lago Titicaca, Arequipa o incluso la Amazonía peruana.
En cualquier caso, hay que tener en cuenta algo importante: Perú es un país muy grande y las distancias entre lugares suelen ser largas, por lo que una buena planificación del itinerario es clave para aprovechar bien el viaje.
La mejor forma de moverse por Perú es combinando autobuses de larga distancia y vuelos internos, que fue justo lo que hicimos nosotros en este viaje.
Los autobuses en Perú están muy bien organizados y son una opción muy común tanto para viajeros como para locales. Una de las compañías más conocidas es Cruz del Sur, que tiene autobuses muy cómodos para trayectos largos, con butacas que prácticamente se convierten en cama, lo que hace que viajes de varias horas sean bastante llevaderos.
Para distancias más grandes dentro del país, lo más práctico es coger vuelos internos, ya que Perú es un país muy grande y algunos trayectos por carretera pueden llevar muchas horas. Por ejemplo, nosotros volamos de Lima a Cusco para ahorrar tiempo.
No recomiendo especialmente alquilar coche, ya que las distancias son largas y el tráfico en ciudades como Lima puede ser bastante caótico.
Por último, hay lugares donde lo habitual es ir con excursiones organizadas, como para visitar Machu Picchu o hacer rutas a zonas de montaña como Montaña Palcoyo, que normalmente se visitan desde Cusco con tours especializados.

En Perú hay dos estaciones principales: la época seca y la época de lluvias.
La temporada seca va de abril a octubre y suele considerarse la mejor época para viajar, especialmente si quieres visitar zonas como Cusco o Machu Picchu. Durante estos meses hay menos lluvias y es más fácil hacer excursiones sin cancelaciones o problemas de transporte.
La temporada de lluvias va de noviembre a marzo. Aunque se puede viajar igualmente, las lluvias pueden dificultar algunos tours o desplazamientos.
Eso sí, meses como julio y agosto coinciden con las vacaciones europeas y Machu Picchu es uno de los lugares más visitados del mundo, por lo que puede haber bastante turismo.
Por eso, en mi opinión, los mejores meses para viajar son los de transición, como marzo, abril, octubre o principios de noviembre. Nosotros hicimos este itinerario a principios de noviembre y nos pareció un momento ideal: menos turistas y paisajes muy verdes.
Aunque Perú es un país muy turístico, siempre recomendamos viajar con seguro de viaje, especialmente cuando haces un itinerario con varios desplazamientos internos, excursiones en montaña o visitas a lugares remotos.
Nosotros viajamos con Heymondo y, de hecho, en este viaje tuvimos que utilizarlo. Nuestro vuelo interno de Cusco a Lima se canceló, lo que hizo que perdiéramos el vuelo internacional de regreso a Barcelona. Tuvimos que comprar nuevos billetes para poder volver, pero gracias al seguro nos cubrieron la diferencia que tuvimos que pagar, algo que sin seguro habría sido bastante caro.
Por experiencias como esta siempre recomendamos viajar con seguro, ya que nunca sabes cuándo puede surgir un problema con vuelos, equipaje o salud.
Si reservas tu seguro a través de nuestro enlace, además tendrás un 5% de descuento y estarás ayudando a apoyar este blog de viajes para que podamos seguir creando guías y contenido como este.

Prepárate, porque aquí empieza lo bueno. Te voy a contar, paso a paso, cómo fue nuestra ruta de a Perú en 10 días, con consejos reales, recomendaciones de alojamientos y todos los detalles.
Nuestro vuelo con Iberia llegó a Lima sobre las 19:00, así que este primer día fue bastante tranquilo.
Tras recoger las maletas cogimos un Uber hasta nuestro hotel en Miraflores, una de las mejores zonas para alojarse en la ciudad por su seguridad, restaurantes y ambiente.
Uber funciona muy bien en Lima y es una forma cómoda y económica de moverse desde el aeropuerto hasta el centro.
Nos alojamos en el Hotel Jose Antonio Executive, una opción muy correcta para pasar la primera noche del viaje.
Antes de dormir hicimos algo que era prácticamente obligatorio: probar nuestro primer ceviche en Perú. Después de cenar nos fuimos a descansar, porque al día siguiente tocaba madrugar para empezar la ruta hacia la costa sur del país.
Recorrido: Lima → Paracas (bus)
Transporte: Cruz del Sur
A primera hora de la mañana fuimos a coger nuestro bus hacia Paracas, uno de los destinos más habituales para comenzar una ruta por el sur de Perú.
Tuvimos el primer pequeño contratiempo del viaje: perdimos nuestro bus. Mientras desayunábamos miramos el trayecto en Google Maps y parecía que llegábamos bien de tiempo, pero el tráfico en Lima puede cambiar muy rápido y, cuando salimos hacia la estación, el tiempo del trayecto prácticamente se había duplicado.
Por suerte había otro autobús una hora más tarde, así que tampoco fue un gran problema.
El viaje hasta Paracas fue muy cómodo. Los autobuses de Cruz del Sur tienen asientos amplios y reclinables, por lo que el trayecto se hace bastante agradable.
Al llegar a Paracas nos encontramos con algo totalmente inesperado: una tormenta de arena bastante fuerte. En el alojamiento nos recomendaron no visitar el Reserva Nacional de Paracas en esas condiciones, y muchos lugares estaban cerrados, así que prácticamente no pudimos hacer nada durante gran parte del día.
Ya por la tarde la tormenta se calmó y pudimos salir a dar un paseo por el pueblo y la zona del puerto, disfrutando por fin del ambiente tranquilo de Paracas antes de continuar la ruta al día siguiente.
Puntos de interés: Islas Ballestas, El Candelabro, oasis de Huacachina
A primera hora de la mañana teníamos reservada una excursión con Emotion Tour Perú para visitar las Islas Ballestas.
Es una excursión muy popular que se hace en barco desde el puerto de Paracas y que merece totalmente la pena. Las islas son una reserva natural llena de vida salvaje donde puedes ver aves marinas, leones marinos e incluso pingüinos de Humboldt.
Durante el trayecto en barco también se puede ver el famoso Candelabro de Paracas, una enorme figura dibujada en la arena de la península cuyo origen aún hoy sigue siendo un misterio. Verlo desde el mar es bastante impresionante.
Después de la excursión cogimos nuestro bus hacia Huacachina, un pequeño oasis rodeado de dunas en pleno desierto que nos pareció un lugar realmente increíble.
Al llegar dejamos las maletas en nuestro hotel, la Hostería Suiza, comimos algo en uno de los restaurantes del oasis y nos fuimos directos a hacer una de las actividades más divertidas del viaje.
Reservamos un tour con Huacachina SandSquad para recorrer las dunas en buggies enormes y hacer sandboard. La experiencia fue brutal: estuvimos unas dos horas recorriendo el desierto, deslizándonos por las dunas y terminamos viendo el atardecer desde lo alto, uno de los momentos más espectaculares del día.

Al día siguiente madrugamos bastante para subir a lo alto de las dunas y ver el amanecer sobre el oasis de Huacachina. La vista desde arriba, con el oasis rodeado por enormes montañas de arena, fue simplemente espectacular.
Después de desayunar cogimos un autobús de vuelta a Paracas. Decidimos regresar porque el día anterior, con la tormenta de arena, no habíamos podido visitar la reserva.
Una vez allí alquilamos una moto para recorrer la Reserva Nacional de Paracas por nuestra cuenta. Es una zona bastante fácil de recorrer y encontrarás mapas con las principales paradas.
Entre los lugares que más nos gustaron están Playa Roja, con su arena rojiza tan característica, y varios miradores espectaculares sobre los acantilados del Pacífico. Es un paisaje muy diferente a lo que habíamos visto hasta ese momento del viaje.
Después de recorrer la reserva volvimos a Lima, donde dormimos cerca del aeropuerto porque al día siguiente teníamos un vuelo muy temprano hacia Cusco.
Nuestro hotel fue el Holiday Inn, que además incluía transporte gratuito al aeropuerto, algo que se agradece muchísimo después de un día tan largo y teniendo que madrugar al día siguiente.
Recorrido: Lima → Cusco (vuelo interno)
Hotel recomendado: Hotel y Mirador Los Apus
Este día madrugamos bastante para coger nuestro vuelo interno de Lima a Cusco. A primera hora de la mañana ya estábamos allí, listos para comenzar la parte más esperada del viaje.
Durante todos los días que estuvimos en Cusco nos alojamos en el Hotel y Mirador Los Apus, un hotel que nos gustó mucho. Las habitaciones eran cómodas, limpias y el desayuno estaba muy bien, bastante completo para empezar el día con energía. El único inconveniente es que no tiene ascensor, por lo que si te toca una habitación en las plantas superiores puede resultar un poco pesado subir con las maletas.
Nada más llegar empezamos a notar los efectos de la altura. Cusco está a más de 3.300 metros sobre el nivel del mar, y es bastante habitual sufrir lo que se conoce como mal de altura. En nuestro caso empezamos a sentir mareos y falta de aire incluso haciendo esfuerzos pequeños, así que decidimos tomarnos el día con calma.
Ese día simplemente salimos a comer por algunos restaurantes de la zona, donde por cierto se come muy bien en casi cualquier sitio, y decidimos descansar para adaptarnos poco a poco a la altura.
Este día también nos lo tomamos con bastante tranquilidad, algo que de hecho recomiendan mucho cuando llegas a Cusco. Lo ideal es pasar uno o dos días sin hacer grandes esfuerzos físicos, comer ligero y adaptarse poco a poco a la altura.
En mi caso el mal de altura se manifestó sobre todo con náuseas y dolor de cabeza, aunque hay personas a las que les afecta bastante más. Por eso es importante no tomárselo a la ligera. Algo que ayuda bastante es beber mucho té de coca, que encontrarás prácticamente en todos los hoteles y restaurantes.
Aprovechamos el día para pasear por la ciudad, visitar el mercado local para comprar algunos recuerdos y acercarnos a las ruinas de Sacsayhuamán, una impresionante construcción inca situada en las afueras de la ciudad donde, además, vimos nuestras primeras llamas del viaje.
Cusco nos pareció una ciudad preciosa. Tiene un estilo que mezcla la arquitectura colonial con restos incas y, en cierto modo, recuerda a algunas ciudades europeas. Sus calles empedradas, plazas y edificios históricos hacen que sea un lugar perfecto para perderse caminando y disfrutar del ambiente.
Este día madrugamos muchísimo. A las 3:30 de la mañana nos recogieron para hacer nuestro tour a la montaña Palcoyo, una alternativa mucho más tranquila a la famosa Montaña de Colores.
Decidimos ir aquí precisamente por el tema del turismo. En la Montaña de Colores es habitual encontrar cientos de personas al mismo tiempo, mientras que en Palcoyo el grupo era de unas 20 personas como máximo, lo que hace que la experiencia sea mucho más agradable.
Además, las montañas son muy similares y tienen una ventaja importante: la caminata es mucho más corta y sencilla. Desde el punto donde te deja el transporte solo hay que caminar unos 20 minutos, con unos 100 metros de desnivel, hasta llegar a los miradores principales (aunque a esa altitud cualquier paso cuesta).
La zona está a casi 5.000 metros de altitud, por lo que el mal de altura se nota bastante. En mi caso tenía un dolor de cabeza bastante fuerte, pero aun así fue una experiencia increíble. El paisaje es espectacular: montañas de colores, valles enormes y llamas y alpacas pastando por todas partes.
El trayecto en coche es largo, pero sinceramente merece cada segundo poder ver un lugar así.
Nuestro tour fue este de Gurú explorers

Este día comenzó la gran estrella del viaje: Machu Picchu.
Nuestro tour nos llevó primero hasta Aguas Calientes, el pequeño pueblo desde donde se accede a la ciudadela. Parte del trayecto se hace en el famoso tren que recorre el Valle Sagrado, un viaje espectacular entre montañas y selva.
Desde allí comenzamos el camino corto hacia Machu Picchu, una ruta de aproximadamente 8 km que sigue parte del histórico Camino Inca.
El momento más especial llega cuando alcanzas la Puerta del Sol (Inti Punku). Desde allí ves por primera vez Machu Picchu entre las montañas, una imagen que cuesta olvidar.
Después de ese primer momento continuamos el camino hasta llegar a la propia ciudadela, recorriendo el mismo sendero que utilizaban los incas para llegar al corazón del imperio.
Nosotros hicimos esta experiencia con TreXperience, que incluye entradas, guía, transporte, comidas y hotel, y la verdad es que lo recomendamos mucho. Es una forma muy completa de vivir la experiencia.
En este artículo del blog de Machu Pichu te cuento todo el recorrido con detalle y consejos para hacerlo.
Nos despertamos en Aguas Calientes para volver a subir a Machu Picchu y visitar la ciudadela por segunda vez, esta vez siguiendo el sendero o circuito 3, que es uno de los recorridos donde puedes ver más de cerca muchas de las construcciones y ruinas.
Cada circuito dentro de Machu Picchu es distinto, por lo que elegir bien el recorrido es importante. En este artículo del blog te explico qué circuito escoger según lo que quieras ver.
Después de la visita bajamos de nuevo a Aguas Calientes, donde comimos con todo el grupo del tour en un restaurante que nos gustó mucho. Tras la comida comenzamos el camino de regreso: primero el tren por el Valle Sagrado y después el traslado en vehículo hasta Cusco, donde llegamos ya prácticamente de noche.
Ese día fue básicamente para cenar, descansar y preparar el regreso, ya que al día siguiente volábamos de vuelta a Lima.
Nuestro último día empezó muy temprano, ya que teníamos un vuelo a primera hora desde Cusco hacia Lima para enlazar con nuestro vuelo internacional de regreso a Barcelona.
Pero el viaje nos tenía guardada una última sorpresa: cuando llegamos al aeropuerto nos encontramos con que nuestro vuelo estaba cancelado. Esto significaba que perderíamos también nuestro vuelo internacional a Barcelona.
Después de varias gestiones y llamadas a Iberia, conseguimos que nos recolocaran en otro vuelo más tarde para poder volver a casa, aunque tuvimos que pagar la diferencia del nuevo billete.
Por suerte, como comenté antes en el artículo, viajábamos con seguro de viaje con Heymondo, y gracias a ello nos devolvieron los gastos extra que tuvimos que pagar por el cambio de vuelos.
Experiencias como esta son la razón por la que siempre recomendamos viajar con seguro, ya que nunca sabes cuándo puede surgir un imprevisto durante el viaje.

Sí, Perú es un país seguro para viajar, especialmente en las zonas turísticas más visitadas. Como en cualquier destino, lo importante es tener precaución básica: vigilar tus pertenencias, evitar zonas poco transitadas por la noche y usar transporte fiable.
En nuestra experiencia, lugares como Cusco, Paracas o el oasis de Huacachina nos parecieron muy tranquilos para moverse.
El único lugar donde recomendamos tener más cuidado es en Callao, una zona cercana al aeropuerto de Lima donde es mejor no salir a pasear, especialmente de noche. Más allá de eso, en el resto del viaje no tuvimos ningún problema.
El presupuesto de un viaje a Perú depende mucho de la época del año, los hoteles que elijas, los restaurantes y las excursiones que hagas.
Como referencia, un viaje de unos 10 días por Perú suele costar alrededor de 2.000 € por persona, incluyendo vuelos internacionales, vuelos internos, autobuses, alojamiento, comidas y excursiones.
En nuestro caso el viaje nos costó unos 2.400 € por persona, pero es posible abaratar bastante el presupuesto. Si eliges hoteles más económicos o viajas en temporada baja, puedes hacer un viaje de 10 días por unos 1.500 € aproximadamente.
Aquí tienes nuestro articulo donde hablamos de nuestro presupuesto detallado
Personalmente siempre prefiero viajar por libre siempre que sea posible. Te da mucha más libertad para decidir cuánto tiempo pasar en cada lugar y para adaptar el viaje a tus propios intereses.
Además, cuando viajas para fotografía o naturaleza, muchas veces quieres estar en ciertos lugares a determinadas horas de luz, algo que en los viajes organizados suele ser más difícil porque todo tiene horarios muy marcados.
En nuestro caso organizamos el viaje casi todo por libre y solo contratamos un tour para visitar Machu Picchu, ya que queríamos hacer el camino corto del Camino Inca, y para ese recorrido es obligatorio ir con guía. Fue una decisión acertada porque la experiencia es mucho más especial que visitar solo la ciudadela.
Si viajas por primera vez a Perú hay algunos lugares que, en mi opinión, no pueden faltar en el itinerario.
El primero es sin duda Machu Picchu, uno de los lugares más impresionantes del mundo. Muy cerca está también Cusco, una ciudad preciosa que merece dedicarle al menos un par de días.
Otro lugar que nos sorprendió muchísimo fue el oasis de Huacachina, rodeado de enormes dunas en pleno desierto.
Y si tienes más días, no dudaría en añadir la Amazonía peruana.
Perú tiene una de las zonas del Amazonas con mayor biodiversidad del planeta y es uno de los mejores lugares para observar animales salvajes.

Este itinerario de 10 días por Perú nos pareció una ruta perfecta para conocer algunos de los lugares más increíbles del país en un primer viaje. Desde la costa del Pacífico con Paracas, el espectacular oasis de Huacachina, hasta la historia y la cultura de Cusco y la experiencia única de visitar Machu Picchu.
Es una ruta bastante completa que combina naturaleza, cultura, paisajes espectaculares y algunas de las experiencias más icónicas de Sudamérica.
Si estás preparando tu viaje, en el blog también tienes otros artículos que pueden ayudarte mucho a organizarlo:
Y si prefieres ahorrarte toda la planificación, también puedo ayudarte a organizar tu viaje. Si quieres un itinerario personalizado o un viaje organizado a medida, puedes escribirme directamente o entrar aquí para empezar a planificarlo juntos.
Perú es uno de esos destinos que se quedan contigo para siempre. Estoy segura de que, como nos pasó a nosotros, volverás con la sensación de que todavía quedan muchos rincones por descubrir.

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